domingo, 30 de diciembre de 2007

Diario desde la cárcel

Internos del Centro Penitenciario de Jóvenes de Barcelona relatan sus vivencias personales mediante 'blogs' en internet
El weblog Memorias Cautivas resume el espíritu del proyecto Bloggers desde Prisión. Una actividad pionera del Centro Penitenciario de Jóvenes de Barcelona, ubicado en el barrio de Trinitat Vella (Sant Andreu) que permite a los internos --jóvenes de entre 18 y 24 años-- expresar sus reflexiones y sentimientos en un cuaderno de bitácora virtual y colgarlos posteriormente en la red.
La iniciativa surgió de un proyecto de la Universidad de Barcelona y obtuvo el pasado abril el premio IGC Ciudad del Conocimiento 2007. Según afirma Aída García, dinamizadora de la red Òmnia: "La idea del taller nació para ofrecer unos conocimientos básicos sobre qué es un blog"
Michael Joe Anglada, autor del blog Amigos tras las rejas, cuenta que antes no sabía "nada de ordenadores". Sin embargo, gracias a esta experiencia reconoce que ha aprendido a defenderse con la informática y, además, ha mejorado su vocabulario.
La actividad no solo ha adquirido un valor terapéutico, sino que se ha convertido también en un medio de expresión.
"El respeto es básico, y la responsabilidad de lo que dice cada uno de ellos también", añade la técnica de Òmnia. Otra de las conductoras del proyecto es la bibliotecaria del centro penitenciario, Lola Burgos. Explica que fueron necesarias múltiples sesiones pero que, con el tiempo, "se ha producido una progresión en los escritos".
Por eso, estos blogs han pasado de ser contenedores en los que verter las críticas de los internos hacia el sistema penitenciario, a rincones en los que expresar todo aquello que llevan dentro.
El estímulo para estos jóvenes no es diferente al de cualquier blogger: competir por conseguir el mayor número de comentarios y, como dice Michael, escribir para su público.
Los participantes en el proyecto coinciden en que el éxito de sus bitácoras reside en el hecho de que están escritas por presos.
Otro incentivo es el de recibir comentarios de familiares y amigos, aunque siempre dentro de un ámbito de foro público. "No pueden dirigirse a nosotros directamente ni tratar temas personales, pero sabes perfectamente quiénes son por la forma de despedirse", cuenta Carlos. Y es que cada blogger ha acordado un guiño especial con los suyos para poder identificar los respectivos mensajes.
La clave de la buena acogida del proyecto, coinciden estos jóvenes, es que a veces es más fácil escribir que hablar. Michael confiesa que ha escrito cosas que nunca antes le había contado a nadie. En ese sentido, la actividad le ha ayudado a abrirse y a expresar sus sentimientos.
Ninguno de los participantes en el proyecto olvida que está preso, pero gracias a internet, una ventana abierta al mundo para la que no existen barreras físicas convencionales, consiguen que su mente vaya más allá de lo que pueden ir sus pasos.

1 comentario:

emerge dijo...

solo puedo decir que sean fuertes. todo el mundo comete errores y supongo que ahora lo estan pagando. estan en la carcel pero no deja de ser una experiencia. (((recuerda que a la que te des cuenta estaras en el parque de la pirelli fumandote un cigarro conmigo jeje))))) feliz navidad a todos!!!