Después de realizar un estudio sobre las actitudes y opiniones de los jóvenes estudiantes de 20 años ante la televisión y otras tecnologías de la información, el resultado nos muestra algo que ya sabíamos. Digo algo que ya sabíamos porque coincide demasiado bien con la realidad más cercana y cotidiana.
Internet se utiliza, en primer lugar, para mantener conversaciones a través del conocido Messenger y después para buscar todo tipo información necesaria para hacer trabajos académicos. Muchas veces encontramos tanto volumen de información que tardamos más para llegar al mismo sitio o para acabar más desorientados de lo que estábamos al principio.
La mayoría opina que no existe ningún peligro en Internet (o los mismos que nos encontrariamos en la calle) y que, por lo tanto, cualquier usuario podría utilizarlo sin miedo.
En cuanto a la televisón, los resultados reflejan que la media de consumo diario está entre una y tres horas. Pero, ¿es tan importante la cantidad de horas como la calidad de lo que vemos?
Las series americanas son las que tienen más audiencia entre el público jóven. Tal vez porque se emiten entre las 9 y las 11 de la noche y es cuando hay más espectadores enganchados al televisor. La otra opción, si no nos gustan las interminables series de acción/ficción, son los programas de humor que se emiten, también, sobre la misma hora. La alternativa de caer en los programas del corazón queda más bien descartada. Sin embargo, todos sabemos lo que son, quienes colaboran y quienes son los protagonistas de las escenas más comprometidas... De todas formas, sólo con hacer un poco de zapping ya sería suficiente para darse cuenta de que poco merecen.
Y por último. Repito. Por último, curiosamente, los informativos. ¡Habría que recapacitar un poco sobre esto! En mi opinión, no creo que los estudiantes de periodismo pasen un día sin enterarse de alguna noticia mínimamente relevante. Sinó que, tal vez, el hecho de que sea la programación que menos consumimos se deba a que recibimos la información a través de otros canales. Sobre todo la prensa gratuita que nos la encontramos en cuanto entramos a la Universidad o Internet, un medio bastante sencillo y económico.
Internet se utiliza, en primer lugar, para mantener conversaciones a través del conocido Messenger y después para buscar todo tipo información necesaria para hacer trabajos académicos. Muchas veces encontramos tanto volumen de información que tardamos más para llegar al mismo sitio o para acabar más desorientados de lo que estábamos al principio.
La mayoría opina que no existe ningún peligro en Internet (o los mismos que nos encontrariamos en la calle) y que, por lo tanto, cualquier usuario podría utilizarlo sin miedo.
En cuanto a la televisón, los resultados reflejan que la media de consumo diario está entre una y tres horas. Pero, ¿es tan importante la cantidad de horas como la calidad de lo que vemos?
Las series americanas son las que tienen más audiencia entre el público jóven. Tal vez porque se emiten entre las 9 y las 11 de la noche y es cuando hay más espectadores enganchados al televisor. La otra opción, si no nos gustan las interminables series de acción/ficción, son los programas de humor que se emiten, también, sobre la misma hora. La alternativa de caer en los programas del corazón queda más bien descartada. Sin embargo, todos sabemos lo que son, quienes colaboran y quienes son los protagonistas de las escenas más comprometidas... De todas formas, sólo con hacer un poco de zapping ya sería suficiente para darse cuenta de que poco merecen.
Y por último. Repito. Por último, curiosamente, los informativos. ¡Habría que recapacitar un poco sobre esto! En mi opinión, no creo que los estudiantes de periodismo pasen un día sin enterarse de alguna noticia mínimamente relevante. Sinó que, tal vez, el hecho de que sea la programación que menos consumimos se deba a que recibimos la información a través de otros canales. Sobre todo la prensa gratuita que nos la encontramos en cuanto entramos a la Universidad o Internet, un medio bastante sencillo y económico.
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